La revolución de la decencia comienza con nosotros
Nos hemos acostumbrado tanto a señalar lo que está mal en nuestra sociedad que, a veces, olvidamos preguntarnos qué estamos haciendo nosotros para cambiarlo. Hay algo que me hace reflexionar constantemente: exigimos una sociedad mejor, pero muchas veces nuestras acciones contradicen aquello que defendemos. Queremos respeto, pero no siempre respetamos; pedimos empatía, aunque pocas veces intentamos comprender a los demás.…



