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Ha muerto la prisa…

Hoy no hay prisa para acostarse, no hay prisa para levantarse, no hay prisa para bañarse, no hay prisa para vestirse, no hay prisa para el café, no hay prisa para el desayuno, no hay prisa para llevar los niños a la escuela, no hay prisa para cocinar, no hay prisa para comer. Decía mi abuelo: «Todo obra para bien»… 

Valgo

«De tanto perder, aprendí a ganar; de tanto llorar, se me dibujó la sonrisa que tengo. Conozco tanto el piso que sólo miro el cielo. Toqué tantas veces fondo que, cada vez que bajo, ya sé que mañana subiré. Me asombro tanto cómo es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo. Tuve que sentir la soledad para aprender… 

Bendición náhuatl

A mis padres los libero de sentir que conmigo no pudieron dármelo todo o que crean que han fallado. Los amo y les agradezco que hayan sido instrumento de la vida para que Hoy este aquí. Libero a mis hijos de la necesidad de engrandecer mi ego, de querer satisfacer los deseos o metas que yo no cumplí para mí… 

Los cuatro niveles de atracción

Nivel 1: el pensamiento “Lo que piensas atraes”. El pensamiento es el primer nivel por el cual se ejerce el poder de atracción. Este poder se origina debido al campo eléctrico del cerebro. Un pensamiento prolongado durante un lapso determinado tiende a convertirse en realidad, por ejemplo las personas que normalmente piensan en cosas negativas atraen a su vida situaciones…